¿En qué puede ayudar la historia a la política económica?

Un conocimiento profundo de los problemas y distorsiones que condicionaron el crecimiento puede colaborar para diseñar políticas económicas adecuadas / Por Gerardo della Paolera y Roberto Cortés Conde   




CLARIN / OPINIÓN, 19 de septiembre de 2018 - Cuando estalló la crisis de las hipotecas sub prime en 2008 en los Estados Unidos, Bern Bernanke, presidente de la Reserva Federal, decidió medidas audaces y de una magnitud desconocida para evitar que la crisis (como pasó en los años 30) continuara en una larga depresión.


No solo bajó la tasa de interés sino que dio señales inequívocas que la Fed emitiría los dólares que fueran necesarios para parar la corrida de depositantes y de inversores institucionales y evitar la múltiple quiebra de los bancos y de los fondos mutuos de inversión. Ayudó a Bernanke, un historiador económico, el haberse especializado en el estudio de la crisis de 1930. Con su conocimiento, sabía qué había que hacer, lo que no se hizo en los años ‘30 provocando la prologada depresión.


Acaba de aparecer, dirigido por nosotros, un volumen donde 16 autores discuten en 10 capítulos la producción historiográfica en el último medio siglo, libro que titulamos Nueva Historia Económica Argentina (Edhasa). No son sólo trabajos de referencia bibliográfica sino ensayos interpretativos de cómo se han renovado las visiones, muchas veces erradas, sobre el pasado económico argentino.


Un conocimiento más acabado de lo que fueron las causas de los problemas y distorsiones que condicionaron el crecimiento en algunos períodos y el estancamiento en otros puede ser de una enorme ayuda a la elaboración de políticas económicas que contribuyan al crecimiento económico. 


Una visión equivocada por un conocimiento parcial sin fundamento empírico, contribuyó a creencias incorporadas a la mentalidad argentina lo que fue una de las causas de la adopción equivocada de políticas económicas. Fue el caso durante mucho tiempo la idea generalizada basada en List y la escuela histórica alemana, que sostenía que para superar la etapa agrícola hacia un estadio industrial sólo se lograría por medio de medidas proteccionistas que importaran una reasignación de recursos del agro a la industria.


Esto se realizó a través de una distorsión de precios relativos que condujo a la políticas anti agro y anti exportación que fueron una de las causas de los estrangulamientos externos, crisis de balances de pago, descapitalización y decadencia del país. Por otro lado, continuaron después de la guerra medidas adoptadas en respuesta a la crisis de 1930 que cerraron importaciones y permitieron la expansión de una industria sustitutiva.


Cuando esas medidas coyunturales se hicieron parte de políticas económicas que se prolongaron en el tiempo, produjeron serias distorsiones al sostener artificialmente actividades de baja productividad y poco competitivas, lo que fue negativo para el crecimiento.


Finalmente, se extrae una conclusión acerca de que las políticas adoptadas desde la II Guerra en adelante, llevaron a una dominancia fiscal sobre la política monetaria del Banco Central lo que fue un factor permanente de la continuación, hasta hoy, de procesos inflacionarios negativos para la inversión y el crecimiento.



Roberto Cortés Conde es miembro de la Academia Nacional de la Historia. 

Gerardo della Paolera es Director Ejecutivo de la Fundación Bunge y Born.



#gerardodellapaolera

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