"El 96% de los argentinos cree que es seguro vacunarse, pero el 13% no pudo hacerlo"


Antonio Vazquez Brust, miembro del equipo de especialistas en ciencia de datos de la Fundación Bunge y Born, explicó el abordaje metodológico del ICAV.

  • Se trata del Índice de Confianza y Acceso a Vacunas (ICAV) elaborado por la Fundación Bunge y Born; que analiza la importancia, seguridad y eficacia que las personas otorgan a las vacunas, la reticencia de la comunidad a vacunarse, y también qué barreras de acceso le impidieron vacunarse en el último año.

  • Según el ICAV 2019 —basado en 7.000 encuestas realizadas a mayores de 15 años— la confianza de la población en las vacunas es elevada: el 95.8% considera que son seguras, el 95,47% las cree importantes para los niños y el 93,69% las considera efectivas.

  • En cuanto a barreras de acceso: alrededor de un 13% no logró vacunarse o vacunar a los menores a su cargo la última vez que intentó hacerlo. El faltante de vacunas se revela como el principal motivo, con mayor intensidad entre quienes tienen niños a cargo.


La Fundación Bunge y Born (FBB) trabaja, desde enero de 2019, en el desarrollo del ICAV, que estudia las causas por las que existe una amplia brecha entre un nivel óptimo de vacunación y las tasas existentes en el país. El objetivo del índice es contribuir al diseño de los programas y estrategias de inmunización, y orientar de manera eficiente los recursos humanos y financieros destinados a ella, en el marco de las políticas de salud pública.


Los resultados fueron presentados por Gerardo della Paolera, director ejecutivo de la FBB; el jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños ‘Ricardo Gutiérrez’ y líder del proyecto “Observatorio de la Salud del Niño y el Adolescente” de la FBB, Eduardo López; la responsable de la unidad de Infecciosas del departamento de Medicina del Hospital de Niños ‘Ricardo Gutiérrez’, María Marta Contrini, y el equipo de especialistas en estadística y ciencia de datos de la FBB.



Sobre el ICAV 2019


En las oficinas de la FBB se presentó el primer índice, correspondiente a 2019, que surge del estudio de 7.000 encuestas completas realizadas a teléfonos celulares, entre julio y septiembre de 2019, a personas mayores de 15 años. La​ muestra analizada es consistente con los parámetros de sexo, edad y nivel educativo de la población argentina, habiendo sido calibrada y ponderada de acuerdo a datos censales.


El ICAV se actualizará anualmente con el objetivo de detectar variaciones que pongan en peligro el nivel óptimo de vacunación de la población. Se utilizará el mismo instrumento para comparar resultados periódicamente. El próximo índice se dará a conocer a fines de 2020.


“Como conclusión, se desprende que en Argentina, aún con una menor confianza entre la población más joven, las barreras de acceso son el principal motivo que explica el déficit de cobertura de vacunación. Esto contrasta con la situación en algunos países desarrollados, donde la opinión sobre las vacunas es la principal problemática”, aseguró Eduardo López.

Y ejemplificó la situación de Europa al detallar que en Francia, un 32% de la población cree que las vacunas no son seguras. Y, en 2018, hubo 80 casos de sarampión en ese continente que causaron 28 muertos, pese a que es una enfermedad ampliamente controlable con la vacunación.


En tanto Gerardo della Paolera, sostuvo: “Del estudio también se infiere la importancia del sistema público de salud: un 85,9% de la población se vacuna en hospitales públicos o centros públicos de vacunación, mientras que el 14,1% lo hace en centros privados”.


En tanto, la población con niveles educativos bajos presenta menor confianza en las vacunas y también se encuentra con mayores barreras de acceso a la hora de la vacunación. En términos regionales, las zonas del NEA y el NOA aparecen caracterizadas por una menor confianza y mayores barreras de acceso a la inmunización.



Confianza


Los indicadores de ​percepción general de la población encuestada​ en relación a las vacunas arrojan un elevado nivel de confianza: alrededor del 96% de las personas considera que las vacunas son seguras, el 95,47% las cree importantes para los niños, el 93,69% efectivas, y el 74,59% compatibles con sus creencias religiosas.


Ante la pregunta sobre si las vacunas son buenas para los niños, quienes tienen entre 31 y 40 años (mayormente con hijos en edad de vacunarse) son aquellos con una confianza más alta (un 97%), siendo más baja (94.3%) en la franja de 21 a 30 años, otro importante grupo etario con niños pequeños.


Por otra parte, a medida que crece el nivel educativo las personas exhiben más confianza en la vacunación en los niños. Por ejemplo, hay más de 10 puntos de diferencia entre quienes tienen primario incompleto y título universitario o posgrado.


También hay una diferencia sustancial respecto de la localización geográfica: el nivel de confianza es muy superior en la Patagonia (99,2%) y GBA (96,8%) frente al NOA (90.8%) o la región de Cuyo (91.9%).


En lo que hace a la seguridad, un mayor porcentaje de personas por encima de los 30 años de edad considera que las vacunas son seguras en comparación a los más jóvenes. También, el porcentaje es más alto en el centro del país (97,6%), en la región de Cuyo (96,5%) y en GBA (96,1%).


Respecto de la efectividad, es mayor la confianza en las vacunas en el rango etario superior a 50 años, y como en el resto de las respuestas, asciende de acuerdo a mayor nivel educativo: primario incompleto (88,5%) y universitario (95,6%).


Ante la consulta de si las vacunas son compatibles con su religión, entre un 22,5% y un 27,7% por ciento de la población cree que no, pero a medida que se eleva el nivel educativo crece significativamente la compatibilidad percibida entre vacunas y religión profesada, con más de 10 puntos de diferencia entre personas con primaria incompleta y posgrado. A nivel región del país, la población siente mayor compatibilidad entre su religión y las vacunas en GBA (79,5%) y CABA (79,4%).



Barreras de acceso


Según el ICAV 2019, las causas de la brecha entre el nivel óptimo de vacunación y las tasas existentes en el país se relacionan con las distintas barreras de acceso: un 13% (entre un 11% y un 14% de la población) no logró vacunarse, o vacunar a los menores que tenía a su cargo, la última vez que intentó hacerlo.


El faltante de vacunas aparece como el principal motivo, aún con mayor intensidad entre quienes tienen menores a cargo; otros, son la difícil accesibilidad a los centros de vacunación, la espera, contraindicación médica errónea, entre otros. Por ejemplo, un 2,3% tuvo dificultades por la distancia, un 9,2% por el costo del viaje, y tan solo el 67,7% no tuvo problemas en función de la distancia.


Evaluando el nivel de acceso a las vacunas en su conjunto, los resultados indican que las dificultades para vacunarse son mayores entre la población joven y entre aquellas personas con menor nivel educativo alcanzado.


A nivel país, sólo el 86,3% de los consultados logró vacunarse la última vez que asistió. Teniendo en cuenta la región: NOA y NEA fueron las zonas más bajas con 83,3% y 84,3%, respectivamente, seguidas de CABA con 84,5%.


Entre quienes no pudieron vacunarse, un 79,7% tuvo como causa la falta de vacunas, con menor disponibilidad en GBA (90,7%), seguido por el NOA (87,3%) y la región de Cuyo (83,3%).



Diseño de la encuesta telefónica


La encuesta incluyó 25 preguntas diseñadas para indagar el estado de la inmunización respecto a niños, adolescentes, embarazadas, adultos en general y tercera edad.


El diseño consistió en un muestreo aleatorio estratificado, definiendo a las provincias más Cordón I, II y III e interior de la provincia de Buenos Aires como estratos. Los reemplazos se hicieron automáticos en función de la divergencia entre la distribución territorial objetivo y la empírica. La consideración se realizó mediante estimadores de calibración, en función de datos paramétricos del censo, balanceando sexo, edad, cantidad de integrantes del hogar, nivel educativo y provincia. El cálculo de los intervalos de confianza se realizó mediante métodos de Montecarlo, para un nivel de confianza del 95%. El diseño permite generar estimaciones con representatividad regional.


Los indicadores son comparables con el Vaccine Confidence Index, de la London School of of Hygiene & Tropical Medicine (www.vaccineconfidence.org), y se combinan con el Índice de Vulnerabilidad Sanitaria que la FBB ya desarrolló en el marco de otros proyectos de salud.


La selección, diseño y análisis corre por cuenta de la Fundación Bunge y Born, mientras que los datos se recolectan a través de la empresa Inteligencia Analítica.



Análisis de redes y medios (a presentar en 2020)


La segunda herramienta para medir la confianza es un monitoreo del discurso público: consiste en el registro de millones de publicaciones sobre vacunas en redes sociales y medios argentinos, que la Fundación viene realizando desde enero de este año, y que se incluirá en los próximos resultados.



La problemática actual de las vacunas


La vacunación tiene un impacto directo en la reducción de la prevalencia de enfermedades evitables y muertes tempranas: la Organización Mundial de la Salud ha estimado entre 2 y 3 millones de muertes por año por tétanos, difteria, tos convulsa y sarampión. Además, pueden evitar algunas formas de cáncer (cuello uterino y otros ginecológicos) y Hepatitis B (el carcinoma hepático). Finalmente, reducen el consumo de antibióticos y la resistencia de las bacterias a los mismos.


La Argentina cuenta con uno de los calendarios de vacunación más actualizados y completos del mundo. Sin embargo, en nuestro país dejan de aplicarse alrededor de 700.000 dosis de alguna de las vacunas del calendario obligatorio durante el primer año de vida.


Además, se observa un incremento en la aparición de discursos de grupos “antivacunas”, y el índice internacional de confianza en las vacunas[1] muestra que alrededor de un 2% de la población de nuestro país alega estar en desacuerdo con las vacunas, porque no las considera efectivas o incluso seguras. La gravedad de la situación mundial al respecto llevó a la OMS a declarar la reticencia a las vacunas como una de las Diez Amenazas Globales a la Salud Mundial.



Acerca de la Fundación Bunge y Born


La Fundación Bunge y Born (FBB) es una organización sin fines de lucro de alcance federal fundada el 1 de agosto de 1963. En la actualidad, invierte en innovación social y promueve el desarrollo de soluciones novedosas, escalables y basadas en evidencia, para contribuir al bienestar de las personas y de la sociedad.


Para más información:​ www.fundacionbyb.org

Facebook: /fundacionbungeyborn Instagram: /fundacionbungeyborn

[1] The Vaccine Confidence Project. (2016). Accesible desde: https://www.vaccineconfidence.org

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