Investigadores argentinos y holandeses describieron un proceso que podría resultar clave en la duplicación del ADN de las células, que tiene lugar cuando una enzima que lo sintetiza, la ADN polimerasa, se encuentra con material dañado y no tiene la capacidad de copiarlo. El hallazgo se dio a conocer en la edición del 15 de octubre de la revista científica Cell Cycle.
“Este descubrimiento sugiere la posibilidad de que las células frente a lesiones muy complejas que puedan ser pasadas por alto por el sistema de reparación natural, tienen la capacidad de preorquestar de manera anticipada la intervención de polimerasas especializadas. De este modo, se comportarían como un Boy Scout, que permanece listo para actuar, aún sin saber si deberá intervenir”, señalan investigadores de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, en un comentario que aparece en la misma edición de Cell Cycle.
El daño que generan sobre el ADN de la célula tanto agentes internos (como por ejemplo los radicales libres) como externos (el humo del tabaco o la radiación ultravioleta) representa un gran desafío por sortear en la lucha por la supervivencia celular. Debido a la gran cantidad de estas potenciales amenazas que recibe a diario el ADN, los mecanismos de reparación celular pueden no resultar suficientes para garantizar la integridad del genoma. Por ese motivo, las células poseen mecanismos de “tolerancia” al daño que experimenta el ADN y que les permite hacer nuevas copias del material genético en malas condiciones, satisfaciendo de esta manera la necesidad biológica de generación de nuevas células.
Los autores de este hallazgo pertenecen al Laboratorio de Ciclo Celular y Estabilidad Genómica que dirige la doctora Vanesa Gottifredi, en La Fundación Instituto Leloir. El citado grupo trabaja desde hace más de cinco años para esclarecer los mecanismos de control y de reclutamiento de proteínas claves en estos procesos de tolerancia al daño. La evaluación del costo-beneficio de esos procesos resulta un proceso crítico para la viabilidad del organismo debido a que la generación de mutaciones asociadas puede originar cáncer a largo plazo.
El licenciado en genética Gastón Soria, primer autor de este estudio, realizó parte de la investigación en el Erasmus Medical Center de Rotterdam, con el apoyo de la beca “Jorge Oster” concedida por la Fundación Bunge y Born. Dicha beca le permitió recibir entrenamiento en técnicas de microscopía avanzada, como la microscopia confocal de fotones múltiples. Ese entrenamiento le facilitó el estudio del mecanismo de reclutamiento de las proteínas encargadas de copiar el ADN dañado en pequeñas zonas de núcleos celulares únicos en células vivas, con resoluciones de una micra (una micra equivale a la milésima parte de un milímetro).
“La dilucidación de estos mecanismos es muy importante porque permite entender en profundidad el proceso de desarrollo del cáncer e identificar nuevos potenciales blancos terapéuticos”, afirma Soria.
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| Fotografía por microscopia confocal de alta resolución que muestra un núcleo único con zonas de ADN dañado (rojo) y a la Polimerasa de ADN que se acumula en estructuras focales en la zona dañada (verde). Autor: Gastón Soria |
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