La Fundación Bunge y Born y Bunge Argentina enviaron útiles escolares para los 12.960 alumnos de Tartagal, luego de haber transcurridos dos meses del desastre ampliamente conocido tras la crecida del río Pilcomayo el pasado 9 febrero.
"Cuando ocurren este tipo de catástrofes las necesidades son muchas y de todo tipo, pero una vez pasadas las primeras asistencias y transcurrido el tiempo es necesario continuar con el ritmo habitual. Los niños deben seguir asistiendo a clases es por esto que en alianza con Bunge intentamos sumar un aporte para equiparlos con material escolar", expresó Asunción Zumárraga, directora de Proyectos de la Fundación Bunge y Born.
En este sentido ambas entidades unieron esfuerzos, recursos y voluntades en pos de que los 12.960 alumnos de las veintiséis escuelas ubicadas en Tartagal, (entre las que se encuentran trece escuelas urbanas y trece escuelas rurales) cuenten con los materiales necesarios para concurrir a clases.
En el envío de donación padre y docentes encontraron lápices negros, lápices de colores, hojas blancas, cuadernos y demás material para armar un kit escolar para cada alumno ya que las cantidades fueron previstas según la matrícula escolar.
"Esperamos que esta donación sea aprovechada y ayude a los docentes y padres en la tarea educativa que arduamente desarrollan día a día con sus niños y que tanto valor tiene para el futuro de nuestro país", manifestó Walter Savarecio, director de Recursos Humanos de la empresa Bunge Argentina.